Muchas creencias sobre el aprendizaje son erróneas. Aprende las claves para hacer crecer tu jardín mental.

Las fuerzas de la globalización y el progreso tecnológico nos aseguran que los días de una sola carrera en una empresa ya han pasado hace mucho tiempo. Ahora necesitamos más que nunca nuestra capacidad de aprender durante toda la vida, incluso desde el punto de vista creativo, económico y personal.

¿Cómo aprendemos?

Aunque, ni si quiera en este mundo globalizado, la realidad es blanco o negro, si podemos distinguir aquellas personas con una curiosidad viva por seguir aprendiendo, de otras que ven el aprendizaje simplemente como un medio para un fin.

El segundo tipo de personas han arrastrado de la educación, la creencia de que el aprendizaje es algo duro e innecesario. Sin embargo, para el primer grupo de personas, el aburrimiento es incomprensible en un mundo de acceso casi infinito al conocimiento. Para ellos, aprender cada día es el paso más rentable para una vida mejor: tomar mejores decisiones, obtener más oportunidades y sobrevivir en la incertidumbre.

Solo hay que tener algo en cuenta, antes de saber cómo no dejar de aprender nunca: es necesario encender nuestra curiosidad. Para ello, intenta sumergirte todo lo posible en un tema que quieras aprender, y haz que forme parte de tu rutina diaria de múltiples formas.

Para ello, hay que dejar el aprendizaje pasivo de la educación tradicional para buscar habilidades y conocimientos aprendidos de forma intensa. Fuera de tu zona de confort intelectual es donde experimentas el aprendizaje más efectivo.

Lectura

Por otro lado, los seres humanos inventaron la lectura hace sólo unos pocos miles de años. Y con este invento, reorganizamos la organización misma de nuestro cerebro, que a su vez expandió las formas en que podíamos pensar, lo que alteró la evolución intelectual de nuestra especie. Debemos conocer los efectos de la lectura en nuestro cerebro. Si nos transformamos en lectores activos, podremos cambiar nuestro pasado.

El segundo paso, es conocer las estrategias básicas de un buen lector para dejar de consumir información y empezar a cultivar conocimiento. Cuando lleves tiempo practicando, estarás listo para crear sistemas que te permitan optimizar la lectura y aprender lectura rápida.

Dirigir tu aprendizaje

Por último, cuando quieres aprender o construir algo nuevo, es tentador ponerse en marcha, leer todo lo que puedas, hacer cursos, incluso trabajar en algunos proyectos relacionados. A corto plazo, esto te da un impulso de motivación. Sientes que estás progresando. Pero, al cabo de un tiempo, notas que no avanzas tan rápido como esperabas. Resulta que atiborrar de información a tu cerebro no es la forma más eficaz de aprender. En su lugar, necesitas utilizar estrategias metacognitivas para analizar el proceso.

La forma más sencilla de hacerlo es llevar un diario específico para tu aprendizaje y apuntar que te funciona, que no funciona, hacía donde quieres dirigirte y escribir tu proceso para asegurarte que la información se consolida en conocimiento.

¿Y si quiero aprender sobre el cerebro?

Para ello, hemos creado la comunidad SmartSapiens. La comunidad SmartSapiens es una extensión del blog, pero su objetivo principal es el de crear un espacio seguro para expandir tu mente con discusiones de calidad, acceder a contenido exclusivo y aprender a aprovechar el potencial de tu cerebro.

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