«La locura es hacer lo mismo una y otra vez y esperar un resultado diferente».Albert Einstein

Si damos poca importancia a como aprendemos, el ser humano tiende a caer en la comodidad. El aprendizaje es un conjunto de estrategias que utilizamos de manera deliberada (un esfuerzo consciente) para conseguir recordar o usar en el futuro nuevos hechos, ideas o habilidades concretas. Sin conciencia sobre la efectividad de nuestro aprendizaje, es difícil mejorar nuestros resultados ante un examen, un nuevo trabajo o un nuevo desafío.

En este artículo entenderás los principios básicos del aprendizaje para crear una comprensión profunda sobre cualquier tema. Vamos a ver diez estrategias efectivas (aunque no siempre cómodas) que debes tener en cuenta cada vez que necesites aprender cosas nuevas.

1. Busca la dificultad y olvida la comodidad

Sabes que entiendes algo correctamente cuando eres capaz de leer sobre ese tema sin sentir excesiva dificultad, o puedes recordar información sin tener que volver a consultarla. Sin embargo, llegar a este punto requiere esfuerzo.

A veces nos cuesta aprender porque esperamos que el proceso sea fácil. A todos nos gustaría encontrar un atajo rápido para aprender lo que queramos y no olvidarlo nunca. Sin embargo, aprender no es sólo saber algo durante un día. Más bien, es una comprensión profunda que te permite crear, innovar y superar los límites del pensamiento.

En el aprendizaje muchas ocasiones distorsionamos el proceso para beneficiar nuestra comodidad.

Hector Ruiz (@hruizmartin), en su libro «Aprendiendo a aprender» pone el símil del salto de altura. Los atletas que hacen salto con pértiga deben posicionarse de frente para poder saltar más alto. Si alguno se empeñara en saltar de lado o de espaldas, podría parecerle más cómodo, pero no conseguiría nada.

Aplicado al aprendizaje, sabemos que recordamos mejor la información cuando hay un esfuerzo por recordar, y no solo releemos de nuevo, (estudio) o hacemos esquemas (estudio). A este esfuerzo de evocar le llamamos dificultad deseada, es decir, el esfuerzo necesario para que el proceso de evocar la información en nuestra memoria ayude a consolidar lo aprendido (estudio).

La práctica de la evocación durante el aprendizaje produce mejor rendimiento, incluso mejor que el estudio de un temario haciendo mapas conceptuales.

Además, al practicar la evocación ayudas a evitar la ansiedad futura ante exámenes (estudio). Poner contra las cuerdas a nuestra memoria al principio, la vuelve más sólida para el futuro.

2. Ponte a prueba

Como segundo consejo, una de las mejores formas de aumentar la efectividad de nuestro aprendizaje es ponerlo exponernos a exámenes. Lo seres humanos tendemos a creer que sabemos más de la cuenta. Para contrarrestar esto, lo más recomendable es hacer exámenes y evaluarse. Además es otra forma de buscar esta dificultad deseada que mejora la consolidación de la información. (estudio, estudio, estudio)

Exponerse a test consigue la mejor tasa de retención de conocimientos, en comparación con re-estudiar o re-leer.

El problema es que evitamos los exámenes porque para todo el mudno equivocarse es incómodo, sin embargo, leer un temario de forma pasiva es más fácil. Muchas personas han adquirido la creencia irracional de que necesitan ponerse a prueba a última hora, pensando que necesitan más horas estudio para no equivocarse. 

No esperes hacer todo perfecto, simplemente busca esforzarte en evocar y construir la información. De lo contrario, no podrás encontrar tus puntos débiles hasta mucho más tarde.

El ejemplo perfecto de ponerse a prueba es cuando estudiamos un idioma. Sabemos que la única manera de avanzar es fracasar al no hablar tu lengua materna. A la hora de aprender un nuevo idioma, son los que superan el miedo de exponerse, los pueden avanzar más rápido. Haz lo mismo con el resto de conocimientos y ponlos a prueba de forma recurrente.

3. Crea cimientos de conocimiento antes de construir aprendizajes

Cuando aprendes un nuevo tema en la asignatura de Historia, sabes que tienes que recordar muchos datos por separado. Para aprenderlos, es posible que necesites indicaciones y conexiones para recordar los diferentes hechos históricos. El problema viene cuando intentamos recordar todo de golpe, sin previamente dividirlo crear los cimientos de esos datos.

Al intentar reducir la información al nivel más bajo posible, es más fácil extraer el significado subyacente de las cosas. Y cuantos más conocimientos con significado vas almacenando, más fácil es después recordar información por encima.

Si quieres estudiar más rápido, leer más rápido y recordar más información, necesitas construir buenos cimientos de conocimiento. (estudio)

Dicho de otra manera, si quieres construir un edificio, primero necesitarás construir unos cimientos sólidos. Cuanto más alto sea el edificio, más hondos deben ser los cimientos.

4. Repetición espaciada

En ocasiones, estudiamos de forma intensa para un examen, y olvidamos la mayoría de la información una semana después ¿Verdad? Uno de los principios más básicos, desde el punto de vista de la memoria, es que si quieres que la información te sea útil en el futuro, debes evocarla regularmente. 

Piensa en tu memoria como un lugar en medio de una selva. Si llegas allí y pasas todo un día, sólo habrás limpiado el  camino una vez. Si sigues yendo allí varias veces al día, la maleza se va despejando poco a poco. Con el tiempo, es más fácil mantener el camino

Es muy común ver a gente que quiere leer cientos de libros al año. No lo hagas. Es una pérdida de tiempo a menos que tengas una capacidad de memoria extraordinaria. No puedes leer un libro y decir que conoces el tema si dos semanas después no puedes recordar nada sobre él. Es mucho mejor leer menos libros y refrescar lo aprendido con frecuencia.

Lo importante no es como obtenemos el aprendizaje o cuantas horas estudiamos, sino que hacemos con él desde el punto de vista cognitivo. Tratare este tema próximamente con más detalle 🙂

5. Busca problemas generales, no anclados a un contexto

Antes de aprender, pregúntate: ¿Mi objetivo es sólo aprobar un examen, o aprender una habilidad nueva? El sistema educativo obsoleto que atravesamos, solo nos acostumbra a resolver problemas vinculados a contextos demasiado específicos.

Muchos estudios demuestran que, lo que se aprende en un contexto, a menudo no se transfiere a otros contextos. En el aprendizaje, al obtener sólo una comprensión superficial de las cosas, es más difícil abstraer los principios subyacentes que hay detrás de los conceptos y hechos. (estudio, estudio)

Un problema complejo requiere la capacidad de interpretar el conocimiento y no solo un método. Conocer un concepto nuevo en la clase de matemáticas para un examen es una cosa. Ser capaz de darse cuenta que un problema de ingeniería se resuelve mejor con un enfoque, y no otro, es otra cosa diferente.

El aprendizaje debe mantenerse siempre en un contexto realista. Si no, el conocimiento se convierte en algo puramente académico.

Además, las materias abstractas como matemáticas, física o finanzas a menudo pueden parecer difíciles de aprender, pero la razón es que estamos demasiado acostumbrados a aprender cosas aisladas, en lugar de entender los fundamentos.

Hay que cuidar los conocimientos que adquirimos para que sean transferibles y ganen solidez en la memoria. Solo con la experiencia de resolver problemas complejos puedes crear los modelos mentales para solucionar problemas futuros.

6. Descansos

Cuando sientas que ya no eres productivo, ¡tómate un descanso!

Cuando no estamos centrados activamente en un tema, en el fondo nuestro cerebro sigue procesando. El modo desenfocado del cerebro puede desbloquear conexiones nuevas. Gracias a los descansos damos margen a nuestra memoria para trabajar en segundo plano.

Además, dar un paseo oxigena nuestro cerebro, mejora nuestra memoria y nos prepara para absorber nueva información.

7. Enseña lo que aprendes a otros 

Esta es, por mucho, la técnica más efectiva para aprender, y mi experiencia lo confirma.

Cuando aprendas algo nuevo, intenta estudiarlo pensando en que se lo explicarías a alguien más adelante. Es una forma muy efectiva para mejorar la codificación de la información (estudioestudio).

Proporción de ideas recordadas cuando se espera enseñar lo aprendido vs. cuando lo aprendemos para un examen.

Además, cuando intentas explicárselo a alguien, te harán preguntas que no habías pensado antes, y pondrán de manifiesto las lagunas de tu comprensión.

8. Evita la multitarea y pon intensidad

Otra razón por la que el aprendizaje puede ser poco efectivo es que el mundo moderno erosiona nuestra capacidad de atención al entrenarnos para estar en un estado constante de distracción. El aprendizaje requiere una concentración profunda. Cuando te encuentras en un estado de distracción, la nueva información no puede fijarse en tu mente y acabas teniendo lagunas.

La atención en el aprendizaje es importante porque nos permite seleccionar qué información entra y se mantiene en la memoria de trabajo en cada momento. En lugar de trabajar al 30% durante 12 horas, es mejor trabajar al 90% durante 6 horas y hacer más cosas. Además, esto da más tiempo para hacer más pausas y descansar.

Conozco muchas personas que se encierran todo el día y noche para «estudiar». La mayor parte de ese tiempo, muchos de ellos, lo pasaban distraídos. Cuanto más tiempo tengas para trabajar o estudiar algo, menos exigente son tus objetivos de productividad, y con ello, menor es el esfuerzo que realizarás por organizar tus sesiones de estudio.

Estudiar con intensidad es importante porque cuanta mayor resolución tenga la información que procesemos en términos de significado, más sólidamente se arraigará esta a nuestra memoria. Como pensamos al aprender determina cómo evocamos después.

9. Lo difícil al principio

Hay una forma (quizás) poco convencional de aprender.

A mi me gusta estudiar y aprender a primera y última hora del día. Esto significa que la mitad de la jornada es para otras cosas. En lugar de tener una sesión de aprendizaje de 8 horas seguidas, es mejor dividir en dos sesiones y tener un descanso en el medio.

Gracias a esto, hago las cosas más difíciles por la mañana, cuando la mayoría de la gente no te puede molestar. Además, es más fácil sentirse descansado y motivado. Y las sesiones por la tarde son más bien para las ideas generales y la evocación. 

Cualquiera que vaya al gimnasio sabe que no se hace el ejercicio más difícil al final del entrenamiento, cuando el cuerpo está agotado. Dividir las sesiones de aprendizaje en periodos de tiempo más corto, es más intenso pero permite a tu cerebro trabajar en segundo plano y descansar. Estar 8 o 10 horas seguidas solo conduce al agotamiento y la frustración.

10. Encuentra tu motivación

¿Cuál es tu motivación para aprender? ¿Es para aprobar los exámenes o para desarrollar los cimientos de tu conocimiento? Las personas que estudian con una motivación real en comprender son, irónicamente, los que obtienen mejores resultados, en comparación a aquellos cuyo único objetivo es aprobar un examen. (estudio)

La curiosidad humana es el catalizador perfecto para conectar ideas distantes, mantener la concentración, hacerse preguntas y no caer en sesgos cognitivos.

Estos son los 10 pilares que he recopilado sobre el aprendizaje. Hay que dejar el aprendizaje pasivo de la educacion tradicional para buscar habilidades y conocimientos aprendidos de forma intensa. Fuera de tu zona de confort intelectual es donde experimentas el aprendizaje más efectivo.