Cómo Aumentar tu Creatividad, Barreras y La Ciencia del Proceso Creativo

La creatividad es un rompezabezas. Hoy en día, la competencia constante para hacer avanzar el mundo ha hecho que la creatividad sea el atributo más buscado en cualquier profesión. Aunque siempre ha estado presente a través de grandes logros que han cambiado el curso de la historia.

¿De dónde viene la creatividad? ¿Cuál es la ciencia detrás de esto? ¿Podemos aprender a ser más creativos? Y si nacemos con ella, ¿se pierde la creatividad en algún momento desde niños hasta que somos adultos?.

Es un momento importante para la ciencia de la creatividad con estudios nuevos constantemente. Hoy aprenderás a superar las barreras que nos impiden crear.


SI NO HACES NADA, NO CONSIGUES NADA.

En última instancia, somos lo que nos impide ser creativos. Nosotros mismos somos los únicos culpables.

Si quieres ser creativo: es mejor actuar que esperar a que llegue la inspiración.

Demasiada gente quiere encontrar una fórmula secreta. Quieren la idea perfecta para conseguir hacer dinero, reconocimiento, etc, sin hacer nada.

No importa cuál es el objetivo si estás esperando a la idea perfecta. Porque no existe El Dorado de las Ideas en tu mente. Solo existes tu y lo que haces con tu tiempo y energía. Ya hemos visto que los creadores no buscan la inspiración.

Así que, no hacer nada te enseña eso: nada. Sin embargo, cuando te experimentas, aprendes. Aprendes lo que podría no funcionar y lo que te hace sentir bien. Aprendes cuales son las razones que te hacen ser creativo y como buscar la energía que necesitas para ello. Cómo aportar al mundo.

Lo que he aprendido de la gente inteligente es que hay que estar en el barro, hay que mancharse las manos. Ten claro que si no haces nada, no consigues nada.


NECESITAMOS MÁS CREADORES, NO MÁS CONSUMIDORES

No sólo necesitamos crear para los demás, sino también para nosotros mismos.

No crear algo que parezca increíble, no significa que no tenga valor. De hecho, es un freno a uno mismo pensar así. Lo más importante no es crear algo que cambie el mundo, sino simplemente crear. No tienes que construir algo viral o famoso para construir algo importante.

Por desgracia, el mundo no nos invita a ser creativos, el proceso de pensar creativamente no siempre produce algo que valga la pena, y a menudo la sociedad prefiere atenerse a lo que sabe y a lo que siempre ha pensado siempre que intentar algo distinto.

Sin embargo, no todo el mundo adopta el rol de consumidor y olvida el de creador. Veamos el caso de Art Fry:

Quizá una problemática tan sencilla como no poder mantener sus notas en un mismo sitio, le llevo a pensar: «Lo que realmente necesito es un pequeño marcador que se pegue en forma de papel pero que no lo rompa cuando lo quite.»

Y con esta idea en mente, comenzó a desarrollar una solución: tomó una actitud proactiva. Por suerte, uno de sus colaboradores, Spencer Silver, era especialista en adhesivos.

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Art Fry, el inventor del Post-It

Durante los meses siguientes, Fry y Silver desarrollaron un pedazo de papel que se pegaba a una página, pero que se podía quitar con facilidad y reusarlo una y otra vez. Con el tiempo, esta pequeña idea se convirtió en uno de los productos de oficina más vendidos de todos los tiempos: el Post-It Note.

Art Fry no intentaba crear un producto para venderlo de forma masiva. Al principio, simplemente intentaba diseñar un método para organizar sus notas. Sólo intentaba crear algo pequeño. Suerte que hoy en día los Post-It se usan en más de 100 países en todo el mundo.

Te estarás preguntado ¿Esta suerte dónde nace? ¿Por qué hoy en día no existen más creadores así?

Dentro de cualquier proceso creativo, llevamos a cabo tres roles distintos: el de consumir información, el de juzgarla y el de crearla. Y cada uno de ellos es importante.

Rechazar el papel del consumidor porque estás centrado solo en crear es tan ineficiente como rechazar el papel del creador por creer que no eres una persona creativa.

Necesitamos ser consumidores para poder asimilar nuestro mundo: observar, leer, escuchar, etc. Necesitamos juzgar la información para poder elegir lo que nos gusta o no, desarrollar nuestro estilo. Y necesitamos ser creadores para usar nuestras habilidades y experiencias, compartir lo que hay dentro de nosotros.

Imagen de Annie Mueller

Y estos tres roles juntos forman lo que Annie Mueller llama el conducto de la creatividad. El problema viene cuando la información que consume la sociedad no pasa ni el primer filtro. Si no llevamos un proceso de maduración y posteriormente intentamos crear, nunca vamos a desarrollar nuestra habilidades.


BARRERAS A LA CREATIVIDAD

El mundo en el que vivimos hoy difiere mucho del mundo en el que vivieron grandes mentes de haces unos siglos atrás.

Ahora la tecnología, el desarrollo industrial y las redes de internet han eliminado barreras al conocimiento permitiendo compartir ideas a todo el mundo. Pero también hemos creado otras:

LA EDUCACIÓN

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La primera limitación a la que nos enfrentamos es una educación lineal diseñada para el siglo pasado. Un cambio de comportamiento en la sociedad requiere un cambio de valores. En Estados Unidos el 70% de los universitarios quieren montar su propia empresa. Se requiere de una revolución que apoye una educación antifrágil.

LA SOCIEDAD

Los valores que fomenta nuestra sociedad están basados en el egocentrismo y la competición, y no en la aportación de valor, la colaboración, la expresión del talento y la creatividad.

Y sin embargo, por contradictorio que parezca las empresas usan modelos de valores para alcanzar la creatividad y la innovación en sus empleados. El más conocido probablemente sea el modelo de Richard Barrett. Que tiene el objetivo de medir los niveles de responsabilidad de una compañía.

Sin crear empresas que operen desde la responsabilidad individual es muy dificil plantear la creatividad como factor de cambio.

En una entrevista a Steve Jobs, respondió sobre esta crisis de valores: «Que copien, si nos copian significa que vamos por delante, y mientras ellos están ocupados copiándonos, nosotros estamos inventando lo siguiente».

Vivimos en una sociedad incongruente en cuanto a la creatividad.

LAS HABILIDADES

Cuando somos pequeños buscamos expresar nuestro talento y creatividad. Tenemos la mente abierta, queremos jugar imaginar y crear.

Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres

Pitágoras

Y al contrario de potenciar eso, la educación busca moldear nuestro pensamiento. Buscan enseñarnos formulas para memorizar y no métodos para pensar.

INFLUENCIAS DEL ENTORNO

Sin duda, hay factores externos que influyen en nuestra capacidad de pensar creativamente. Si creciste en un ambiente que te desanimaba a tomar riesgos, hacer preguntas o estar abierto al cambio, es mucho menos probable que busques esas cosas a medida que maduras. No será parte de tu «naturaleza».

O si gasta todo su tiempo y energía en rutinas aprendidas que se benefician de las sensaciones de comodidad y seguridad pero que le restan importancia a lo nuevo que de otra manera podrían motivarte, es poco probable que comience a buscar ideas. Estarás obsesionado con lo que sabes y con lo que te sientes cómodo, y menos inclinado a realizar esfuerzos aunque sean un poco arriesgados.

Un ligero cambio en tu comportamiento o en tu rutina puede dar lugar a percepciones enormemente impactantes sobre cómo ver mundo o del trabajo que realizas. Pero no nos han enseñado a afrontar el miedo por pequeño que sea.

Como puedes ver, hay factores ajenos a nosotros mismos que inhiben o influyen en nuestra creatividad.

Si nunca te rodeas de gente que piensa de forma creativa, es difícil saber cómo hacerlo tú mismo. Si nunca aprendes sobre algo que es posible, es posible que no pienses en ello en absoluto.


CÓMO SUPERAR LAS BARRERAS

Aunque nos ponemos excusas para cualquier cosa, la creatividad por naturaleza nos pide que las superemos, porque es una lucha entre nuestra ideas. Quizás, ignorando el statu quo, olvidando las expectativas que ponen en nosotros o incluso cambiando nuestras creencias más fundamentales. Pero es algo que depende de nosotros.

Piensa que la fuente de la creatividad es siempre nuestra propia mente. Ahí es donde procesamos todo. Como dice David Eagleman en Incognito:

Tu cerebro está envuelto en una oscuridad absoluta. Todo lo que sabe son estas pequeñas señales, y nada más. Y sin embargo, percibes el mundo en todos los tonos de brillo y colores. Tu cerebro está en la oscuridad pero tu mente construye luz.

Incógnito
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Somos el catalizador de nuestra mente. Y cuando se trata de la creatividad, estamos estableciendo nuestros propios límites; nadie más ni nada más puede impedirnos «pensar de forma diferente».

Además, la creatividad requiere energía, y aún así no asegura un retorno equivalente a la inversión realizada: Edison y su equipo necesitaron más de 1.000 iteraciones para encontrar el filamento perfecto para la bombilla. Henry Ford fracasó en numerosas ocasiones en su intento de fabricar un coche.

Y luego está el factor más importante que nos impide perseguir la creatividad: el miedo. Miedo al rechazo, a la vergüenza o al fracaso. Nadie quiere fallar o cometer errores, porque esas cosas hieren y pueden dañar la reputación o el ego.

El primer paso para poder tener una idea es perder el miedo a llevarla a cabo.


¿CÓMO ES EL CEREBRO CREATIVO?

Comprender que creamos conexiones neuronales constantemente es importante para entender la ciencia de la creatividad.

Las ideas no caen del cielo, sino que provienen del conocimiento que ya posees. Así que mientras que la inteligencia no influye directamente en la creatividad, si posees más conocimiento para hacer conexiones, puedes llegar a tener ideas más creativas.

La mala noticia es que la vision romántica de la originalidad no existe. Como explica David Eagleman en The Runaway Species, al final los humanos creamos nuevas ideas copiando, transformando y combinando otras ideas (primer consejo: toma ideas existentes que nadie ha pensado en combinar, y conéctelas; hazlas funcionar).

La buena noticia es que resulta que cultivar ideas es un proceso, y uno que podemos practicar para producir más ideas. Veamos la ciencia del proceso creativo,


LA NEUROCIENCIA DEL PROCESO CREATIVO.

La creatividad no se entiende solo como parte del proceso de crear arte, sino como un proceso de producción de algo nuevo.

Desde el punto de vista científico, aun estamos lejos de entender las bases neurobiológicas de la creatividad. Es una de nuestras conductas más complejas.

Uno de los primeros en estudiar la creatividad fue J.P. Guilford. Quién clasificaba la creatividad como un proceso de producción divergente que formaba parte de la cognición.

Sin embargo, para determinar los correlatos neuronales de la creatividad es necesario saber si este proceso es una característica general y además, cuales son sus desencadenantes.

Se cree que esta asociada al funcionamiento de la corteza temporo-occipito-parietal y su interacción con la corteza prefrontal. Es decir, regiones donde se producen procesos mentales complejos de sintesis, abstracción, etc.

Además, es importante saber que un fenómeno de las personas creativas es la «desinhibición cognitiva». Un estado mental cortical caracterizado por una baja actividad prefrontal y una sincronización de ondas alfa. Es decir, la creatividad podría derivar de la capacidad de activar varias representaciones mentales de forma simultánea. (estudio)

La sincronía entre las redes neuronales por defecto y las redes de control ejecutivo parece desempeñar un papel importante en la creatividad [Fuente]

«La creatividad se define típicamente como la capacidad de proponer ideas nuevas y útiles. Nosotros hemos correlacionado la fuerza de la conectividad en estas redes mientras ellos pensaban de forma creativa».

Roger Beaty, posdoct en psicología de la Universidad de Harvard

En otros estudios de fMRI se ha propuesto que las personas creativas activan simultáneamente redes cerebrales que correlacionan de forma negativa. Es decir, que la creatividad funciona en la interacción entre distintas redes que no suelen activarse a la vez. Es la sincronía lo que parece ser importante. (estudio)

Hasta ahora la ciencia, contrariamente a la creencia popular, nos dice que la creatividad incluye ambos lados de nuestros cerebros, en lugar de sólo utilizar un hemisferio u otro. (estudios)

La verdad es que nuestros hemisferios cerebrales están fuertemente conectados. Los dos lados de nuestro cerebro se distinguen simplemente por sus diferentes estilos de procesamiento. (estudio)

La idea de que las personas piensan más con un hemisferio u otro es un mito:

Los orígenes de este mito común se remontan a la investigación de los años sesenta sobre pacientes cuyo cuerpo calloso (la banda de fibras neurales que conecta los hemisferios) se había cortado como último recurso para el tratamiento de la epilepsia. Esto eliminó el proceso natural de comunicación entre hemisferios y permitió a los científicos realizar experimentos sobre la forma como cada hemisferio trabajaba de forma aislada.

Y para «simplificar» los mecanismos neurológicos de la creatividad, recientemente un estudio descubrió tres grandes redes cerebrales que trabajan juntas a lo largo del proceso creativo:

Red por defecto

La red por defecto es responsable de imaginar, de vagar por la mente; y se activa cuando no estamos concentrados en una tarea. Imaginar cosas como el futuro o situaciones hipotéticas en el presente.

Red de control ejecutivo.

The Imagination Network of The Brain - Creative Cognition
(En Rojo la Red de Imaginación, en Verde la Red de Atención Ejecutiva)
Fuente: Scientific American

Las funciones ejecutivas están involucradas en cualquier momento que requerimos atención y concentración. Cuando te concentras en aprender algo, en escuchar o tratar de resolver un problema que necesita de tu memoria de trabajo, las partes de tu cerebro que se comunican aquí son las regiones laterales o externas de la corteza prefrontal y las áreas hacia la parte posterior del lóbulo parietal.

Red de prominencia

La red de prominencia básicamente mantiene viva la conexión entre los eventos externos y tu conciencia interna. Se siempre que la información es relevante, o significativa para resolver una tarea. Por ejemplo, cuando estas haciendo lluvia de ideas y alguien dice algo que encaja con lo que habías pensado.

De esta forma, se plantean la hipótesis de que estas tres grandes redes funcionan como un equipo:

  • la red por defecto genera ideas
  • la red de control ejecutivo las evalúa
  • y la red de prominencia ayuda a identificar qué ideas se transmiten a la red de control ejecutivo.

Estos resultados son de importancia crítica para cualquiera que busque entender y mejorar su creatividad.

De nuevo apuntan a la naturaleza global de estos procesos generativos para involucrar a múltiples redes cerebrales y activarse en sincronía.

No hay un solo área de «creatividad» en el cerebro; la creatividad surge de la interacción de la actividad cerebral que involucra múltiples sistemas más básicos.

Esta investigación también sugiere que somos capaces de influenciarnos conscientemente para tener una mayor creatividad. No sólo practicando y haciendo ejercicios que requieren creatividad, sino también usando nuestra propia red ejecutiva para invocar nuestra red de prominencia para escanear activamente en busca de pensamientos más divergentes.

Investigaciones sobre músicos de jazz y raperos que improvisaban mostraron que cuando entran en ese codiciado estado de flujo de creatividad, sus cerebros exhibían estos signos. (estudio, estudio)

En resumen: La creatividad no se enseña, parece ser una propiedad emergente que se desarrolla. Esto quiere decir que a nivel neuronal seguimos un proceso de maduración. Y puede ser negativo si bloqueamos tal proceso, o positivo si lo potenciamos.


PRODUCIR NUEVAS IDEAS ES UN PROCESO

En su libro, A Technique for Producing Ideas, James Webb Young explica que, si bien el proceso de producción de nuevas ideas es lo suficientemente sencillo como para explicarlo, «en realidad requiere de un trabajo intelectual duro de seguir».

Puesto que las ideas se hacen a partir de la búsqueda de relaciones entre elementos existentes, necesitamos recopilar un inventario mental de estos elementos antes de que podamos empezar a conectarlos.

Preparar tu cerebro para el proceso de hacer nuevas conexiones toma tiempo y esfuerzo. Necesitamos adquirir el hábito de recolectar información para que nuestros cerebros tengan algo con lo que trabajar.

James ofrece ideas en su libro, como el uso de «flash cards» para organizar y destilar información.

En un artículo el Dr. Mark Beeman, explica cómo llegamos a nuestro «momento aha» a la hora de producir una idea:

Una serie de estudios han utilizado la electroencefalografía (EEG) y la resonancia magnética funcional (fMRI) para estudiar los correlatos neuronales del «momento Aha momento» y sus antecedentes. Estos estudios muestran que la ideación es la culminación de una serie de estados y procesos cerebrales que operan a diferentes escalas temporales.

John Cleese habla de estos aspectos de la creatividad y de cómo funcionan nuestras mentes como si se tratara de una tortuga:

La idea es que tu creatividad actúe como una tortuga: saca la cabeza cuidadosamente para ver si el ambiente es seguro antes de que emerja por completo. Por lo tanto, es necesario crear un recinto de tortugas -un oasis en medio de la locura de la vida moderna- para tener un refugio seguro donde tu creatividad pueda surgir.

Espacio Creativo

Por otro lado, hay investigaciones sobre cómo la temperatura y el ruido de nuestro alrededor afectan a nuestra creatividad. (estudio, estudio)

Deja trabajar a tu subconsciente

Esta puede ser una de las partes más difíciles, pero más importantes, del proceso de producción de ideas. Creo que James Webb Young lo dice mejor:

Saca la información de tu mente y deja que tu subconsciente haga lo suyo.

A medida que involucramos a nuestras mentes conscientes en otras tareas, como dormir o ducharse, nuestro subconsciente puede ir a trabajar para encontrar relaciones en todos los datos que hemos recopilado hasta ahora. (estudio)

James Webb Young explica el proceso de producción de ideas por etapas. Una vez que hayamos completado las tres primeras, que incluyen reunir material y dejar que nuestro subconsciente procese los datos y encuentre conexiones, dice que llegaremos a un «momento Aha».


Conclusiones

Todo lo que necesitamos para embarcarnos en una búsqueda creativa es pensar diferente. Piensa en diferentes términos, piensa en diferentes herramientas, diferentes modos de funcionamiento, de ver el mundo. Y hay miles de maneras de hacer esto en cualquier situación:

  • La creatividad requiere de crear pequeñas creaciones. Con el tiempo surgirá algo bueno. Pero si no haces nada y esperas a la inspiración, no conseguirás nada.
  • Es necesario adoptar los 3 roles por igual. Consumir información, juzgar conocimiento y crear nueva información. Olvidar alguno es bloquear el proceso creativo.
  • El primer paso es superar las barreras que llevamos encima. Depende de ti.
  • Es necesario adquirir conocimiento. Las ideas surgen de combinar otras y hacerlas funcionar. La originalidad es un mito.
  • La neurociencia muestra que es necesario buscar pensamientos más divergentes.

Actuar de la misma manera que guía la sociedad te va a llevar a los mismos resultados. Toma la responsabilidad y actúa.

Nadie te impide ser creativo excepto tú mismo.

Si te aporta valor te animo a compartir el blog y dejar un comentario. Te estaré enormemente agradecido.


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Referencias


2 Comments

Valeria · 4 septiembre, 2019 at 2:08 am

Me encanta que pones las referencias, y aun más que son artículos científicos. ¡Felicidades! Gran trabajo sin duda.

    Pablo Castañeda · 4 septiembre, 2019 at 9:51 am

    Valeria, muchísimas gracias Si te ha gustado te animo a ver la Guía ¡Te veo por aquí!

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